Es Freelove, no freelo


La clave del freelance es el FREE, pero no de regalar el trabajo (¡eso jamás!). Cada trabajador freelance tiene sus favoritos de la vida independiente, que en general tienen que ver con algún aspecto de la libertad. El mío, sin duda, es hacer las cosas a la hora que se me canta. No porque sea una persona que funciona particularmente bien en horarios “raros”. Mi productividad sigue muy ligada al 9 to 5 (o incluso más temprano) pero poder ir al gimnasio a las tres de la tarde es maravilloso. Después de un año de pandemia, poder ir al gimnasio me parece, en retrospectiva, maravilloso. Tener un curso a las cinco de la tarde y poder organizarme para hacerlo antes me resultaba muy difícil. ¿Probaste ir al supermercado un martes a las 10hs? Un camino de ida. Todo lo demás (elegir proyectos, autorregular la demanda, trabajar desde cualquier lugar, no tener jefe que te diga qué hacer...) y todo lo otro demás (la falta de un salario fijo y de aguinaldo, la imposibilidad de crecimiento dentro de una estructura, no tener jefe que te diga qué hacer...) también están, pero lo mío es no tener horarios, sobre todo en una industria donde trabajar fuera de horario ha sido casi un mandato (WTF?). Obviamente hay entregas, deadlines, volantazos de cliente, pero una vez que conocés tu ritmo puede ser relativamente fácil organizarte según el deber y el querer hacer, en el horario que te plazca.

En relación a la flexibilidad laboral, mucho se ha hablado del home office por estos tiempos. Incluso yo he hablado bastante del trabajo remoto -hasta escribí una nota para APG Colombia hace unos meses- y cómo se va a reconfigurar la rutina laboral post pandemia, pero es importante diferenciar home office de freelance. El mismo nombre lo dice: casa-oficina. Muchas empresas mantienen la misma estructura y lógica de lo que hacían antes, tan solo tratan de adaptarlo a que la gente no esté físicamente en la empresa. Nada más. Y eso implica estar sentado en casa, conectado, en horarios de “oficina”, muchas veces sin tener realmente qué hacer, o teniendo que hacer las típicas corridas de medianoche (en serio, ¿qué onda esta industria?) aún habiendo trabajado todo el día.


También hay un tema que tiene que ver puntualmente con ser planner. Hace unos días Campaign Live sacó un artículo sobre por qué muchos grandes estrategas han dejado las agencias, ya sea para ser freelance, o para -en este caso particular- abrir pequeñas boutiques estratégicas. El artículo plantea, muy acertadamente, un gran motivo para dejar las agencias: El planning todavía no se cobra en muchos casos (“es que somos una agencia creativa, no podemos cobrar por eso, se nos van los costos”), generando equipos sobre exigidos y subpagados. Yo sumo otro tema puramente relacional y que tiene que ver con que aún muchas veces ni se sabe lo que hace un estratega o no es considerado una parte importante del proceso (“es que somos una agencia creativa, no hace falta ser tan estratégicos. Además no nos están pagando al planner”). Desde ya esta es una visión bastante sesgada por experiencias puntuales y, seguramente, por la madurez de la disciplina en nuestra región.


Las agencias tienen mucho de positivo eh, pueden ser un ambiente sumamente estimulante, de aprendizaje constante, de procesos novedosos y de mucha diversión, pero en serio que a veces queda raro una empresa creativa con estructuras tan rígidas. En todo caso, no dudo que el home office en sí va a darle un empujoncito a muchos, sobre todo planners, a independizarse.


Y si es tu caso que querés ser freelance o que ya lo sos pero tenés dudas de todo tipo, podés escribirme. No prometo grandes revelaciones, pero te puedo tirar algunos tips. También te recomiendo mucho que sigas a Florencia Potter que hace contenidos geniales al respecto (del tipo “qué hacer con la AFIP - administración de ingresos en Argentina-”), al igual que Mini Carbono, que hasta hace cursos para ayudarte y lives abiertos, entre los cuales participé hace unos meses hablando de cómo LinkedIn te puede servir, ya que no entiendo bien por qué en nuestra industria todavía mucha gente cree que LinkedIn es cualquiera. Pero bueno, creo que les mencioné que esta industria es un poco, ejem...rara.


 

*Publicado originalmente como newsletter el 19 de marzo de 2021. Ver el mail original y sin editar aquí.

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